¿Dónde están perros?
Mauricio Beltrán Ramos, proviene de una familia beisbolera, pero su pasión por el futbol desde niño lo llevó al balompié profesional. A los 16 años emigró a Guadalajara para iniciar su camino como juvenil en el Atlas y después de dos años con los Zorros, regresó a su natal Tijuana, donde se encontró con la sorpresa de la creación del equipo Xoloitzcuintle.

“En ese entonces hablé con el profe Ignacio Ruvalcaba, fue la primera persona con la que hablé en el Club Tijuana. Pertenecía a Atlas, pero deseaba estar aquí en Tijuana, hubo unas visorias, fue muy rápido, al cabo de tres meses estaba entrenando con tercera división, después llegué a entrenar con el primer equipo, dos meses después salí a banca en un partido contra el Atlante cuando estaba Wilson Graniolati al frente del equipo”, recordó Mauricio.

Así inició su historia como Xoloitzcuintle, pero lo que tal vez nunca esperó encontrarse fue con un programa especial en el que el Club Tijuana firmó un convenio con la entonces Universidad Univer (hoy UNEA), en la que se permitía a los jugadores iniciar sus estudios universitarios.

“Xolos siempre me sorprendió porque iba más allá del futbol. Principalmente en la preparación mental, la educación en una profesión, es una cuestión importante y doy gracias de que Xolos, a pesar de que no cumplí el sueño de debutar en Primera División, me otorgaron esa herramienta súper importante para solventar y ser una persona en la vida, como es el ser un abogado de profesión, es algo muy importante en mi vida y estoy muy agradecido”, comentó Mau, en esta entrevista especial para XoloMagazine.

DISCIPLINA Y PERSEVERANCIA, VALORES FUNDAMENTALES

Beltrán recordó esos valores que se le inculcaron desde su arribo al seno del Club Tijuana.

“En el club la disciplina y el ser perseverante fue una parte importante en mi formación, a lo mejor no tuve la oportunidad de debutar, pero me dejó ese valor de la perseverancia, ahora tengo una carrera y eso es muy importante, y para esos jóvenes, esos millones de mexicanos que lo desean, pues tener esa herramienta del estudio es muy importante. No todos podemos llegar, pero tras el paso del tiempo me siento agradecido de la formación que me dieron en el Club Tijuana”, comentó.

MOTIVACIÓN, MÁS QUE OBLIGACIÓN

Mauricio destacó la forma en la que fue motivado para llevar a la par los estudios



en la carrera de Derecho y su desarrollo futbolístico.

“Esa motivación que siempre nos dieron fue fundamental. Al final de cuentas es difícil que te puedan obligar, es una decisión personal, pero Xolos interviene en esa motivación de estar preparados, educarnos, más allá de futbol, Xolos es educación”, señaló.

Uno de los personajes clave en esa motivación, de acuerdo con Mauricio, fue Ignacio Ruvalcaba, su primer entrenador en el equipo de Tercera División cuando llegó al equipo Xoloitzcuintle.

“Pasan generaciones de jóvenes, que son pocos los que logran llegar, pero como una posición sumamente importante para que los jóvenes puedan tener un estudio fue Ignacio Ruvalcaba. Él nos comentó en muchas ocasiones el aspecto mental y para mi es lo más importante, porque en el ambiente futbolístico, aún

cuando tengas un gran nivel, pero si no tienen mentalidad, si no estás educado en cuanto a valores y modales, no la vas a hacer, puede que la pegues como se dice, pero no vas a durar muchos años. Vemos que los futbolistas profesionales en Europa, es 24-7, debes estar enfocado y mentalizado en todos los aspectos y era algo en lo que Ruva nos motivó siempre”, agregó.

DIFÍCIL, PERO NO IMPOSIBLE

El tomar los estudios, para Mauricio, debe ser una cuestión personal. Sin embargo, acepta que en el ambiente del futbol juvenil, es difícil autoconvencerse de tomar los estudios como la parte principal de la vida diaria.

“Se da muchísimo, cuando yo estaba en Fuerzas Básicas fuimos ocho jugadores los que entramos a la universidad, tal vez su objetivo y ambición es tan grande que muchos jóvenes

solo piensan en debutar, pero no tienen otra carta para identificar que si no tienes una carrera, va a ser complicada la vida, aún con carrera es complicado, pero pienso que a veces es la mentalidad del joven que está en fuerzas básicas, que no piensa a largo plazo, únicamente piensa que ahora está entrenando, que se está divirtiendo, que va alcanzar la meta, no piensa qué va a pasar después, si se puede lesionar, a mi me pasó, tuve una lesión de ligamentos, me hizo detenerme ocho meses, es cuando te das cuenta que el futbol puede terminarse en cualquier momento y que por ello debes estar preparado”, comentó.

“No lo veo como un esfuerzo ultra extraordinario, hay que poner balance en las cosas, el futbolista a veces tiene mucho tiempo libre, y sabes qué puedes hacer con ese tiempo, a veces ibas muy

cansado a la escuela, pero es la perseverancia y la disciplina de querer algo, no es imposible que un joven pueda llevar la escuela y el futbol al mismo tiempo”, añadió.

UN ORGULLO EL SER XOLOITZCUINTLE

Nativo de la Frontera de Tijuana, crecido en la Colonia Villa Fontana, Mauricio guarda grandes recuerdos de excompañeros que se convirtieron en referentes del Club Tijuana.

“Agradezco al Club Tijuana porque gracias a ellos tuve la oportunidad de jugar futbol a nivel profesional, también tengo la carrera de abogado, tengo mi despacho, soy maestro y también agradezco el apoyo a mi familia, papá y mamá que siempre me apoyaron, asoleándose cuando venían a ver nuestros partidos. Recuerdo mucho a Raúl Enríquez, era un destrampado, cada cosa que hacía, a Joshua Ábrego, Adrián Zermeño, quien me prestaba su

computadora para hacer mis trabajos de la escuela, recuerdo a Richard Ruíz, a Joe Corona, llegamos el mismo día prácticamente y ahora él está viviendo el sueño jugando con el Galaxy, al Gacelo Alejandro López, a Christian Gutiérrez, son muchos compañeros, es un orgullo el ser un Xoloitzcuintle, una etapa muy bonita de mi vida, de la que siempre estaré agradecido de haber podido vivirla”, concluyó Mauricio.