Unidas por el balón
“Es un orgullo portar la playera de la selección. Desde el principio nos íbamos en camión a las prácticas en Toluca y nos fuimos contando, decíamos ‘ya estamos aquí, hay que dar lo máximo’ estábamos súper emocionadas", dijo Ximena Santeliz.

"No lo creíamos. Teníamos el uniforme de México pero no lo creíamos. Estamos súper orgullosas de que nuestro esfuerzo sí valió la pena”, añadió Ximena, campeona con la Selección Femenil de México Juvenil Sub17 en la Dallas Cup quesellevóacaboenelmesde abril.

Las jugadoras del conjunto femenil del Club Tijuana Xoloitzcuintles de Caliente, Ximena Santeliz y Joselin Muñoz forjaron una fuerte amistad a raíz de las dos semanas de concentración que vivieron en Toluca con el “Tri”. Fue un tiro de suerte. Estaban destinadas a una relación de afecto entre ambas jugadoras Rojinegras.

“Antes de la concentración, no éramos tan unidas, de hecho nos sorprendimos, porque así sin querer, la confianza llegó a nosotras dos juntas. Las dos nos

apoyábamos porque veníamos del mismo Club y con el mismo objetivo”, reveló Santeliz.

Joselin disputó en el once titular el primer partido de preparación con México. Desde el banquillo Ximena se encargó de brindarle el apoyo y esa dosis de energía para que la delantera Xoloitzcuintle fuera considerada.

“Es un sentimiento muy bonito, tenía muchas ganas de hacerlo bien en el juego porque quería ser parte del equipo“, señaló la jugadora de 14 años de edad.

Por un problema de Visa, Joselin Muñoz no pudo viajar con el equipo mexicano, sin embargo, y consciente de que sí lo había logrado su amiga Ximena, lejos de decepcionarla, la motivó a apoyar al resto de sus compañeras, ya que estaba consciente del orgullo que es representar el balompié azteca.

“MUCHAS CARAS, UN MISMO CORAZÓN”

México fue el único equipo extranjero que avanzó de la Fase de Grupos en la Dallas Cup 2019 y lo hizo como líder de grupo con

7 unidades y avanzó con paso invicto durante las etapas de eliminación directa hasta vencer en la final a la escuadra de Solar ECNL por la mínima diferencia (0-1).

“Era un orgullo para todas y eso nos sirvió para unirnos todas, porque el equipo se entendió muy rápido, no solo en el juego, sino en la confianza entre todas. Empezamos a trabajar como equipo porque íbamos con el mismo objetivo de ganar. Todos sabíamos que podíamos contar con la otra compañera. Nos apoyábamos en todo, como dicen en el futbol: ‘Muchas caras, un mismo corazón’ y por el mismo objetivo”, comentó Ximena en su regreso Tijuana.

BAILANDO EN EL CAMPO

La vida de Ximena no siempre fue la pelota. En un inicio la idea de que Santeliz jugara entre hombres más grandes y fuertes que ella, orillaron a su madre a tratar de convencerla de elegir una actividad como la danza, sin embargo, en la mente de la Rojinegra solo estaba patear un balón.

La oportunidad de llegar a Xoloitzcuintles Femenil le abrió el panorama no solo a la propia jugadora de pertenecer a un equipo de futbol, sino a su madre, por la confianza de que podría crecer entre jugadoras de su categoría.

“Mi mamá no quería que yo siempre jugara futbol, porque yo estaba en una academia de danza, pero yo lo que buscaba era que se abriera un equipo femenil, aunque a mi mama no le gustaba que jugara con hombres”, recordó.

“Mi papá me apoyaba, pero mi mamá no tanto, entonces estaba mitad y mitad. Cuando se da esta oportunidad de Xolos Femenil, mi mamá ya estaba muy contenta de que era un equipo de mujeres y ahora no le queda de otra más que apoyarme”, añadió entre risas la zurda jugadora.

PARTE DE LA JAURÍA

A través de la detección de talentos en las visorias que a menudo realiza el Club Tijuana, fue como Joselin y Ximena se ingresaron a las instalaciones del Centro de Iniciación Xoloitzcuintle (CIX) para después incorporarse al equipo femenil de los Canes Aztecas.

“Mi papá llegó a la casa y me dijo que una amiga de él le había pasado el dato de las visorias para entrar al equipo de Xolos. Me emocioné y lo di todo para quedar y así fue”, apuntó Joselin.

“Mi mejor amiga me dijo que asistiera a las visorias. Fuimos y quedamos. Estábamos nerviosas porque había demasiadas niñas y en Fuerzas Básicas hay que destacar para que te noten. Dimos lo mejor de nosotras y quedamos”, afirmó Ximena.

MISIÓN: REGRESAR A SELECCIÓN

Las futbolistas femeniles coincidieron en el talento que radica en las entrañas de Xolos. La guardameta Itzel González y la jugadora Karen Miroslava Maprigat han vestido de igual manera la playera Tricolor. Ximena Santeliz motiva a sus compañeras a buscar cumplir el sueño Tricolor.

“Regreso muy orgullosa y con muchas ganas de animar a mis compañeras, para que en la próxima concentración poder estar de vuelta y regresar a Selección Mexicana, que es mi meta, apoyando a mis compañeras para que le echen ganas y demostrar que Xolos tiene mucho talento”, finalizó.